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Publicado: 31.10.2024 Andreas Andreas Aschwanden

Una valoración de empresa precisa es esencial para la toma de decisiones estratégicas en las distintas fases de desarrollo de una compañía. Ya sea en una venta planificada, una sucesión, una fusión o la captación de inversores, la valoración constituye la base para determinar el valor real de una empresa. Dado que cada compañía es única, la valoración debe realizarse de forma individual y estructurada para tener en cuenta todos los potenciales y desafíos específicos.

Nuestra fiduciaria le acompaña en este proceso con profesionales experimentados. Gracias a nuestro conocimiento del mercado y nuestra experiencia, le garantizamos un valor de empresa realista y conforme al mercado, que sirve como base sólida para decisiones importantes. Una valoración de empresa cumple numerosas funciones:

  • Sucesión: Para una transmisión justa, en especial en sucesiones familiares.
  • Venta: Como base de negociación para obtener un precio óptimo.
  • Fusiones y adquisiciones: Para determinar un valor justo en procesos de integración.
  • Solicitudes de inversores: Para ofrecer una base sólida en conversaciones de inversión.
  • Fiscalidad: Para una evaluación precisa de las obligaciones fiscales, por ejemplo en caso de herencia o donación.

Valor de la empresa vs. precio de la empresa

Una confusión frecuente en la valoración de empresas se refiere a los términos valor de la empresa y precio de la empresa. Aunque a menudo se utilizan como sinónimos, se diferencian en su enfoque y en su cálculo:

  • Valor de la empresa: El valor teórico y calculado de la compañía, a menudo basado en indicadores económicos y perspectivas futuras.
  • Precio de la empresa: El precio realmente obtenido en una venta, que se ve influido por la oferta y la demanda.

Mientras que el valor de la empresa representa más bien un cálculo técnico y objetivo, el precio de la empresa es el resultado de una negociación entre vendedor y comprador. Este precio puede verse afectado por factores subjetivos, como la importancia estratégica de la empresa para el comprador o condiciones especiales del mercado.

Consejo: Déjese asesorar por expertos en la valoración de empresas. Como fiduciaria con experiencia, le acompañamos durante todo el proceso y le asesoramos de forma integral en todas las cuestiones metodológicas y estratégicas. Con gusto concertamos una primera reunión sin compromiso para que conozca mejor nuestros servicios.

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Métodos para la valoración de empresas

Existen distintos métodos para calcular el valor de una empresa. Cada método tiene sus propias ventajas e inconvenientes y puede ser más o menos adecuado según el tipo de compañía. La elección del método de valoración adecuado depende en gran medida de la estructura de la empresa, de las condiciones del mercado y de los objetivos de la valoración. A continuación le ofrecemos una visión general de los métodos más habituales:

Método del valor sustancial

  • Analiza los activos de la empresa, deduciendo las deudas.
  • Este método es especialmente adecuado para compañías con un alto volumen de activos fijos, ya que calcula el valor en función del capital actualmente disponible.
  • Ventaja: Establece un límite inferior para el valor de la empresa, ya que este nunca debería situarse por debajo del valor sustancial.
  • Desventaja: No tiene en cuenta valores inmateriales como las relaciones con los clientes o el know-how del personal.

Método del valor de rendimiento

  • Aquí el foco está en la futura capacidad de generación de beneficios de la empresa. El valor se deriva de los beneficios sosteniblemente alcanzables.
  • Este método es adecuado para empresas que esperan beneficios estables o crecientes.
  • Ventaja: Se centra en los rendimientos futuros y permite una buena estimación del potencial a largo plazo.
  • Desventaja: Los beneficios fluctuantes o unas perspectivas futuras inciertas pueden dificultar la valoración.

Método del práctico

  • Este método combina el método del valor sustancial y el método del valor de rendimiento y es muy popular para pequeñas y medianas empresas (PYME).
  • Ventaja: Gracias a la combinación de ambos valores es versátil y especialmente adecuada para PYMES.
  • Desventaja: Puede conducir a resultados imprecisos si la empresa cuenta con activos especiales o un potencial de beneficios extraordinario.

Método de flujo de caja descontado (DCF)

  • En este método se calcula el futuro cashflow de la empresa y se descuenta a la fecha de valoración. Requiere una planificación financiera precisa.
  • Este método es especialmente adecuado para empresas consolidadas con flujos de caja estables.
  • Ventaja: Ofrece una visión completa de los flujos de caja futuros y permite una planificación detallada.
  • Desventaja: Muy laborioso y dependiente de la precisión de las previsiones.

Método de múltiplos

  • En este caso, el valor de la empresa se calcula en función de cifras comparativas de compañías similares. Los indicadores típicos son volumen de ventas, EBIT o EBITDA.
  • Ventaja: Rápido y sencillo de aplicar, especialmente adecuado para sectores en los que hay valores comparativos disponibles.
  • Desventaja: Depende de la disponibilidad y comparabilidad de los datos; las fluctuaciones del mercado pueden influir fuertemente en el valor.

Cada uno de estos métodos arroja un resultado diferente, y el valor real de una empresa suele encontrarse en un corredor entre los distintos resultados de cálculo. Nuestra fiduciaria recomienda, por ello, aplicar con frecuencia una combinación de métodos para obtener un valor de empresa lo más realista posible. De este modo se asegura de que el valor calculado refleje de la mejor manera posible las condiciones reales.

¿Qué método es adecuado para su empresa?

Dado que cada método de valoración tiene ventajas e inconvenientes específicos, resulta recomendable optar por la combinación de métodos como enfoque preferente. Un único procedimiento de valoración rara vez puede captar todos los aspectos y particularidades de una empresa, especialmente cuando se trata de pequeñas y medianas empresas (PYME). Con una combinación de métodos puede integrar distintas perspectivas y así obtener una valoración equilibrada del valor de la empresa.

Combinación de métodos

Una combinación de métodos amplia puede compensar las debilidades de cada procedimiento individual. Por ejemplo, a menudo tiene sentido considerar conjuntamente el valor de rendimiento y el valor sustancial, para integrar tanto la sustancia económica como la capacidad de generación de beneficios de la empresa. Así se crea una base sólida que le sirve de apoyo fiable tanto en negociaciones de precio como en decisiones estratégicas.

Análisis de mercado y de riesgos

Además de la elección de los métodos de valoración adecuados, el análisis de mercado y la evaluación de riesgos desempeñan un papel esencial en la valoración de empresas. Se analiza la posición de la empresa en el mercado y las oportunidades y riesgos existentes. Entre los factores que influyen de forma decisiva en el valor de la empresa se encuentran, entre otros:

  • Diversificación: Una estructura empresarial más amplia, por ejemplo mediante distintos productos o mercados, reduce el riesgo y puede aumentar el valor de la empresa.
  • Dependencia de determinados clientes o mercados: Una elevada proporción de las ventas generadas con un solo cliente o mercado puede considerarse un riesgo y repercutir negativamente en el valor.
  • Posición competitiva: La posición en el mercado, por ejemplo como líder del sector o proveedor de nicho, también influye en la valoración.
  • Potencial de futuro: La posibilidad de crecer en nuevos mercados o mediante innovaciones de producto puede aumentar significativamente el valor de la empresa.

Un análisis exhaustivo de mercado y de riesgos hace que la valoración sea más realista y cercana al mercado. Nuestro equipo de expertos puede apoyarle en este análisis para garantizar que todos los factores relevantes se integren en la valoración.

El proceso de una valoración de empresa – paso a paso

Para llevar a cabo una valoración de empresa fundada y acorde al mercado, es recomendable seguir un proceso de valoración estructurado. Este proceso consta de varios pasos que garantizan que se tengan en cuenta todos los datos y factores relevantes y que el valor final de la empresa quede bien documentado.

1. Elección del método de valoración

La elección del método de valoración depende de los objetivos de la valoración y de la situación específica de la empresa. Una compañía con un alto volumen de activos fijos puede basarse más en el método del valor sustancial, mientras que las empresas de servicios suelen valorarse mediante el método del valor de rendimiento. No obstante, una combinación de métodos adecuada, que cubra distintas perspectivas, suele ofrecer los resultados más fiables.

2. Saneamiento de las cuentas

Para evaluar la verdadera capacidad económica de la empresa suele ser necesario ajustar la contabilidad optimizada fiscalmente. En este proceso se filtran, por ejemplo, las partidas extraordinarias, las inversiones únicas o los gastos no necesarios para la actividad. Este saneamiento garantiza que en la valoración solo se incluyan los rendimientos sosteniblemente alcanzables.

  • Reservas ocultas: Deben ponerse de manifiesto para obtener una imagen completa de la situación patrimonial.
  • Impuestos latentes: Una consideración correcta evita sorpresas en futuras obligaciones fiscales.

3. Valoración y cálculo

En este paso tiene lugar el cálculo propiamente dicho del valor de la empresa según los métodos elegidos. Aquí se aplica la combinación de métodos definida y se tienen en cuenta todas las cifras y factores relevantes. A continuación, los resultados deben ser sometidos a una comprobación de plausibilidad para asegurarse de que ningún error metodológico ni hipótesis poco realistas distorsionen el valor.

4. Interpretación de los resultados

La interpretación de los resultados de la valoración es decisiva para situar el valor obtenido de la empresa en un contexto cercano al mercado. Se analizan los factores que impulsan el valor y se comprueba si los valores calculados reflejan la situación real del mercado. Deben tenerse en cuenta factores como el potencial de crecimiento, la posición en el mercado y la situación competitiva.

5. Informe final y documentación

Al final del proceso de valoración se elabora un informe final detallado. Este informe documenta todas las hipótesis, cálculos y resultados, de modo que la valoración resulte comprensible también para terceros. Un informe final bien estructurado puede ser de gran importancia no solo en negociaciones de precio, sino también en cuestiones legales y fiscales.

El informe final incluye:

  • una visión general de los métodos aplicados,
  • los resultados de los cálculos y su justificación,
  • un resumen de los factores que impulsan el valor,
  • así como una evaluación de la situación del mercado.

La valoración de empresas en la práctica: casos de aplicación y escollos

La valoración de una empresa no solo es muy relevante en caso de venta, sino también en otros contextos empresariales y legales. A continuación se resumen los principales casos de aplicación y los escollos más frecuentes para ofrecerle una visión práctica.

Sucesión y herencia

Para las empresas que se transmiten en el marco de una sucesión familiar o de una herencia, una valoración precisa es esencial. Garantiza una transmisión justa y transparente en la que todas las partes implicadas, en especial los descendientes, sean tratadas por igual. Una valoración imprecisa puede derivar posteriormente en conflictos legales, por ejemplo a causa de reclamaciones hereditarias.

  • Determinación justa del precio: Una valoración objetiva ayuda a evitar malentendidos y disputas entre los herederos.
  • Aspectos fiscales: En una transmisión deben tenerse en cuenta las obligaciones fiscales, que a menudo están ligadas al valor de la empresa.

Venta de la empresa y negociaciones de precio

Otro caso de aplicación central de la valoración de empresas es la venta de la compañía. El valor de empresa determinado sirve aquí como punto de partida para las negociaciones de precio y ayuda a fundamentar el precio de venta sobre una base sólida.

  • Ventaja en la negociación: Un valor de empresa claramente documentado otorga al vendedor una posición fuerte en las negociaciones.
  • Ajuste al mercado: Un valor de empresa realista evita que la compañía se venda por debajo de su valor o que los interesados se sientan disuadidos por expectativas de precio excesivas.

Fiscalidad y aspectos legales

En la transmisión o venta de una empresa, la fiscalidad también desempeña un papel importante. Una valoración transparente y comprensible garantiza que el nuevo propietario no se enfrente a cargas fiscales inesperadas.

  • Impuesto sobre sucesiones y donaciones: El valor de la empresa suele ser la base para los cálculos fiscales que se devengan en caso de herencia o donación.
  • Seguridad jurídica: Una valoración sólida protege a ambas partes de futuros litigios legales.

Negociación de acciones y participación de empleados

En empresas de mayor tamaño, el valor de la empresa también constituye una base importante para la valoración de las acciones y su precio de mercado. Una valoración periódica ayuda a determinar el valor actual para programas de participación de empleados o para la negociación de acciones.

  • Transparencia para los accionistas: Un valor de empresa claro genera confianza entre los accionistas y los potenciales inversores.
  • Capacidad de planificación para los empleados: En los planes de participación de empleados, el valor de la empresa puede servir de base para incentivos y así aumentar la motivación dentro de la compañía.